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Kronopia


Los primeros días son caóticos, todo es nuevo, todo extraño, todo exótico, todo parece sacado de una película caribeña, Las sonrisas, las miradas, los colores, los olores, ya no son a madre, familia o amigos. Estas solo en un territorio desconocido, queriendo hablar igual, decir “chévere” “vaina” algo que te conduzca a una conversación distinta a tu origen, pero lo dices y es distinto, sale cantadito y la pregunta es la misma “de donde eres?” viene la larga explicación y las razones de tu venida, sin querer a los pocos días te acostumbras a contar tu vida en 7 minutos exactos.

En el comienzo todo es comparar, miras las veredas y no son como las de tu ciudad, el café, el pan (no hay marraquetas), los dulces ya no son de manzana, son de guayaba, caminas y las miradas no te acusan… te saludan, te dicen buenos días en el ascensor… hasta te preguntan ¿que tal va tu día?. y el tiempo pasa y así todo es mas libre, mas alegre, quizás mas desordenado y te agrada no tener a un tipo de verde parado al lado diciendo que debes hacer y que no, pero a pesar de todo esto, extrañas tu país, soy de Chile (nadie es perfecto).

Continúa…